domingo 11 de diciembre de 2011

CON EL COCO RAPADO

Cuando vi que ya era muy tarde infle el pecho y dije: esto aún no acaba, me aliste para salir por un momento, y por el otro hundí ese pequeño dolor inmenso que azotó a mi corazón.

Pensé en el destino, y en cada rostro que se retiraba de la cancha antes de votar toda esa mierda. Mi orgullo nunca fue derrotado, quizá mi alegría sí, pero como diría el propio destino: las cosas suceden por algo. Pensé en las burlas, comentarios extraños, y cada burla arremetida por los compañeros de vida.

Mi mirada quiso pasear por el sótano, pero solo la deje por un segundo, al segundo segundo me di cuenta que estaba hablando de mi sentimiento, de mi corazón, de aquella opción que tome desde pequeño y hasta el día me había hecho reír, y claro, también llorar.

Al quinto segundo comprobé que sí, debía de inflar el pecho, estaba hablando de mi corazón.Mi corazón tiene nombre y apellido. Se llama alianza y se apellida lima.