domingo 27 de noviembre de 2011

Y YO QUE HAGO EN ESTE LUGAR

Hoy conocí a mariano cuando tuve que ir a hacer compras con mi tía, tiene 5 años y cada doce meses cumple un año mas, pero de trabajo.
Lo conocí de manera fortuita mientras esperaba a mi tía y el vendía cigarrillos, frunas, caramelos , galletas, y muchas cosas que tenían más polvo que contenido.Hambriento y aburrido decidí comprarle una galleta, quedarme ahí a su costado y fue ahí que se inició la conversación.
Me dijo: ¿por qué tienes eso en la boca?
Le dije que es un piercing, que me gusta.Con palabra cortante trate de cerrar conversación de una manera directa, a los pocos minutos seguíamos hablando y me di cuenta que es imposible que aquel niño haya hecho ese comentario por molestar o se burle de mi, estuve mas tranquilo.
Después de saber su equipo favorito y algunas otras cosas más de él decidí preguntarle qué haría el 24 de diciembre ya que no faltaba nada para ese evento, fiesta, acontecimiento, o como quieran llamarlo, solo se que le dicen navidad y que a las 12 el sonido de las calles es estresante.
Le pregunte qué haría, con quién la pasaría.

Mariano soltó una mirada extraviada y calló mas o menos 10 segundos, palabras entrecortadas me empezaron a contar que la navidad en su casa era como cualquier día donde no iba faltar un vaso de leche y bizcochos para acompañar el lonche de día a día, la cena basaba en la comida calentada de temprano o quizá del día anterior, mientras la siesta eran a las 10pm ya que al día siguiente tendría que levantarse a las 7am para un día mas de trabajo.

En el mundo de mariano no existían caprichos de ropa nueva por navidad, algún viaje para pasear o el camping donde te emborrachas y vuelves tu vida en una supuesta euforia.
En la vida de mariano y de todos es importante mantenerse vivo, al menos el sí podía estarlo, claro, siempre y cuando le alcance para comer…

El ruido de mis primos que se peleaban me levantó, volví a la vida y me di cuenta que todo fue un sueño, 25 de diciembre, ya eran las 11am y a pesar que fue un sueño me sentí realmente inservible al imaginar que mariano debe de estar vendiendo dulces en la calle para poder vivir, mientras yo estoy internado en un cama simplemente para calmar mi sueño.